Existe la creencia extendida de que si tu salario sube y "entras en el siguiente tramo de IRPF", vas a cobrar menos en neto que antes de la subida. Esto es matemáticamente imposible en un sistema progresivo bien diseñado, y España lo es.
La clave está en que los tramos del IRPF no se aplican sobre la totalidad de tu renta, sino solo sobre la parte que cae dentro de cada tramo. Por ejemplo, si tu base liquidable son 25.000€, no pagas el 30% (tipo del tramo de 20.200€ a 35.200€) sobre los 25.000€ completos. Pagas el 19% sobre los primeros 12.450€, el 24% sobre el tramo de 12.450€ a 20.200€, y solo el 30% sobre los 4.800€ restantes que superan los 20.200€.
Esto significa que un aumento de sueldo, aunque te haga entrar en un tramo superior, siempre se traduce en más dinero neto en el bolsillo, nunca en menos. Lo que cambia es el tipo marginal (el porcentaje que pagas por el próximo euro que ganes), no el tipo medio de toda tu renta.
Puedes ver este cálculo aplicado a tu situación exacta, con el desglose completo por tramos, en la calculadora de IRPF.
Si lo que quieres es ver el efecto directo en tu nómina mensual, la calculadora de nómina te da el neto ya con las retenciones aplicadas.